lunes, 23 de abril de 2012

Hiroshima y las secuelas de la bomba nuclear – Japón.


Nos habíamos guardado un día mas antes de viajar a Tokyo y teníamos bastante claro el destino, aunque nos quedaba un poco a contramano con nuestro itinerario, no íbamos a abandonar Japón sin  conocer Hiroshima. (Claro que viajando en los trenes de alta velocidad  no hay mucho de que quejarse que digamos)

Llegamos a Hiroshima y dejamos lo mejor para el final, así que empezamos por la isla llamada  Miyajima, o "la isla de los templos", una pequeña isla que está a 20 minutos de ferry de Hiroshima y  que posee uno de los 3 iconos mas importantes de Japón,  el Ô-Torii, o Torii flotante, una puerta en el medio del mar que es el ingreso al templo de Itsukushima-jinja. Se dice que esta puerta es de la atracciones turísticas mas fotografiadas de Japón y por lo que pudimos ver en terreno, parece que sí!!!! Y bue, si no puedes contra ellos úneteles, así que acá va nuestra foto al mejor estilo Japonés!!







 Después de recorrer el templo, nos tomamos el barquito de vuelta para el centro de la ciudad donde comenzamos nuestro viaje por las secuelas de la bomba atómica de Hiroshima. El primer lugar fue el A – Bomb Dome,  el epicentro donde cayó la bomba aquel 6 de Agosto de 1945 a las 8:15 AM.  Éste, es prácticamente el único edificio que quedo en pie en varios kilómetros a la redonda y lo conservan intacto y tal como quedó aquel nefasto día… es realmente impresionante y mas aun cuando uno ve las fotos del antes y el después de ese minuto… Sacando el Dome, todo lo que hay alrededor es nuevo, porque ni lo arboles lograron sobrevivir al impacto.





A metros de allí existe el Llamado Parque de la Memoria, con un monumento en homenaje a todos los muertos por  consecuencia de la bomba  y donde todos los años se conmemora  la fecha y hora de la explosión en un acto a favor del desarme atómico.



En el camino entre el Dome y el Parque de la memoria existe el “Children Peace Monument”  en homenaje a todos los niños que murieron en la catástrofe, vela por la paz mundial y  su construcción está inspirada en Sadako Sasaki,  una niña que a los dos años sobrevivió  a la explosión y que 10  años después murió de leucemia a casusa de los efectos de haber estado expuesta a la radiación de la bomba atómica.

 Estando internada a meses de morir su mejor amiga, Chizuko Hamamoto, un día le dijo a Sasaki, “¿No te acuerdas de aquella leyenda donde si logras plegar 1000 grullas de papel, los dioses te concederán un deseo que se hará realidad?” Entonces Hamamoto plegó una pieza de papel dorado una y otra vez hasta convertirla en una hermosa grulla dorada. Ella le entregó la grulla a Sadako y le dijo: “Aquí está tu primera grulla.

Sasaki sabía que plegar grullas no era tan fácil como parecía, pero en los días siguientes, convencida que si lograba plegar 1.000 grullas de papel los dioses la curarían, Sadako empezó a plegar tantas como podía, llenando la habitación del hospital e incitando a otros chicos con leucemia a que hicieran lo mismo… Sadako Sasaki sólo logró plegar 644 grullas antes de morir el 25 de octubre de 1955.


 

Como ella murió sin poder cumplir ese deseo, sus compañeros de escuela  decidieron seguir con su objetivo y  tras haber recibido ayuda de más de 3200 escuelas japonesas y de 6 países extranjeros en 1958 construyeron este monumento  con Sadako sosteniendo una grulla dorada en su mano, la escritura en la base de la estatua reza: “Éste es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria; paz en el mundo.”.  Todavía en la actualidad siguen recibiendo donaciones y  centenares de pequeños pájaros de papel desde todo el mundo que se muestran en las fotos.

 


Finalmente esta especie de corredor de la memoria, termina en Hiroshima Peace Memorial Museum. Cómo describírselos... vendría a ser algo entre conmovedor y devastador… El Museo exhibe todo tipo de objetos recolectados luego de aquel 6 de Agosto de 1945 a las 8:15 AM, fotos de tan solo horas después de la explosión con sobrevivientes caminando con la piel derretida colgando de los brazos, testimonios de algunas personas que estando a metros del epicentro lograron volver a sus hogares para morir horas mas tarde, fotos de las mutaciones generadas por la radiación tanto en quienes estuvieron expuestos como también en las generaciones posteriores y no faltaban las maquetas con el antes y después de la ciudad….






Es imposible sentirse indiferente al leer los relatos de la gente y como perdieron a sus seres más queridos, las lesiones que les produjo la bomba, ver como quedaron sus pertenencias de aquel día, las fotos de la devastación que produjo en la ciudad y otra cantidad de cosas que te impactan muchísimo. 



El objetivo del museo es a la unión mundial contra el desarme nuclear, y concientizar a todos los que pasan por ahí del alcance de este tipo de armas. Sabían, por ejemplo, que los diferentes alcaldes de Hiroshima desde 1945 a la fecha  envían una carta al presidente de cada país  que realiza  alguna prueba con armas nucleares? Y están todas exhibidas en el museo ¡!!



En todo momento te hacen saber que están en contra de las armas de destrucción masiva  y lo que quieren es utilizar su  ejemplo para demostrar todo lo malo que producen.  De hecho dicen que no dejarán de enviar esas cartas y realizar protestas hasta que no sea desarmada la última arma de destrucción masiva en el mundo. 





Hoy Hiroshima es una ciudad prospera con una población aun mucho mayor de la que había antes de la explosión. Llena de verde, plazas y monumentos y en cada esquina se respira la fuerza que pusieron para salir adelante, reconstruirse,  dejar atrás el pasado y la catástrofe, pero también manteniéndolo lo sufrientemente presente para que no vuelva a suceder.

  

Un ejemplo de la fuerza y el poder del hombre en todos sus sentidos… haber estado por acá fue una experiencia que nos pegó mucho y que deja imágenes difíciles de borrar...




Horas después ya estábamos en el tren volviendo a Kyoto y de ahí a descansar porque al día siguiente tempranito salíamos para Tokyo en un Shinkansen.   En el viaje nos regalo una última imagen, el Monte Fuji todo nevado, un buen final para un día que había sido algo mas que duro.





2 comentarios:

  1. Hermoso relato! Los queremos y extrañamos mucho!

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  2. Magistralmente trabajado. Felicitaciones. El artículo realmente se hace sentir. Ahora espero poder ir yo mismo, algún día. Gracias.

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