jueves, 22 de marzo de 2012

De isla en isla persiguiendo buceos y en busca del Blue Marlin

Nos tomamos el barquito en el puerto de Townsville y en 20 minutos ya estábamos en Magnetic Island.  Esta es muy chiquita, bien rustica, y solo tiene un par de calles asfaltadas que atraviesan la isla. No hay camping con lo cual tuvimos que dejar la casa rodante en la ciudad y reservarnos  dos noches en un hotel frente a una de las cuatro playas principales. La isla se recorre muy fácil en  bus, sacas el pase diario y vas de playa en playa.





Muy lindos paisajes, cada playita tiene alguna característica especial. Por suerte la isla estaba media desierta porque es temporada baja, la parte mala fue que muchos lugares estaban cerrados, pero la parte buena es que pudimos conocer toda la isla y aprovechar a full y prácticamente solo para nosotros sus playas y el sol, obviamente todas decoradas con su corral de flotadores blancos anti aguas vivas.






El tercer día teníamos el plato principal para lo que habíamos ido hasta allá que era ir a hacer uno de los buceos que está catalogado como entre los 10 mejores del mundo.   Es un buceo a 30 metros de profundidad en plena alta mar, en un barco llamado S.S. Yongala  que se hundió  en 1911, si ya hace 101 años!  Durante ese tiempo  el barco se fue trasformando en un gran reef de coral y por ende está poblado de todo tipo de peces y por poblado queremos decir POOOBLAAADOOO!!!  Fue increíble poder hacer el  buceo en el naufragio, si bien las condiciones estaban un poco desfavorables por una corriente demasiado fuerte, gracias a Dios fuimos dos y volvimos dos … aunque en mas de una oportunidad parecía que la corriente nos llevaba antes de poder siquiera llegar al barco!! Si dudas fue un buceo  memorable.


A la vuelta del buceo nos tocó un rato de manejo hasta Airlie Beach, una pequeña ciudad  costera que lo mejor que tiene es una piscina increíble al lado del mar. Y si, una vez mas, como otras ciudades, como no te podés meter al mar tiene una terrible pileta, rodeada de arena y palmeras como si fuera la mejor playa del Caribe, que decirles.. fue un día de puro relajo al sol, para mas info les dejamos las fotos…





A la mañana siguiente y bien temprano, nos tomamos una nueva excursión para conocer las Whitsunny Islands.   Otro barco mas, esta vez con destino a Whiteheavens Beach, la que dicen, una de las mejores playas de Australia y entre las 10 mejores del mundo… (si, si, en algunas cosas Australia se parece mucho a Brasil… si lo que vas a ver no es lo mas grande del mundo está entre los 10 mejores…) Y esta vez, al igual que nos paso con los 12 apóstoles, llegamos y era claramente espectacular!!! nada que envidiarle a las de la polinesia.  Un lugar increíblemente lindo  donde seguimos tomando un poco de color  tirados en la playa panza arriba (y donde nos comimos una barbecue muy rica).









Después de unas horas en la playa, la excursión siguió recorriendo las otras islas y nos llevo a hacer snorkeling a un pequeño reef de coral donde nos dimos el gusto de  nadar y ver a las tortugas marinas (que se nos venían negando ¡!!!!).  Si bien la visibilidad no era súper buena pudimos verlas y nadar junto a ellas un buen rato.



Se terminó la excursión y ´salimos para nuestro próximo destino que fue el Cape Hillsborough National Park . Como llegamos entrada la noche, tuvimos la fortuna de cruzarnos una linda víbora de alrededor de dos metros y medio y unos mapaches en  el ingreso al parque… algo así como a unos 100 metros de donde estacionamos la campervan para dormir …  


Llegamos hasta acá porque la Lonely Planet decía que uno amanecía con canguros a un par de metros en la playa … y si bien como buenos argentos no creemos mucho en nada, aunque sea para ver apostamos lo mismo, saltamos la viborita y dormimos un rato, solo lo necesario para levantamos a las cinco de la mañana para ir a la playa a ver a los canguros (parece que a los canguritos les gusta madrugar y a esa hora, cuando sale el sol, están en la playa comiendo). Y como al que madruga Dios lo ayuda, medio dormidos y con lagañas en los ojos, nos sorprendimos cuando pusimos un pie en la playa y estaba llena de canguros y wallabies (hasta incluso algunos con las crías en sus bolsas) a metros nuestro.  Es un lujo verlos sobre todo por el entorno que les da el mar y en pleno amanecer.








Después de una pequeña siesta al regreso de ver los canguros, desayunamos y tomamos ruta para manejar cerca de 800 kilómetros hasta  un lugar donde hicimos noche para al día siguiente llegar a Rainbow Beach.


Una ciudad con playas muy lindas y tranquilas donde aprovechamos otro día de sol para relajarnos ya que nuestro camping quedaba frente. Ese mismo día contratamos la excursión para el día siguiente aventurarnos hacia Fraser Island.

A ver como contarles esta excursión a la tercer y ultima isla que visitamos de Australia…. El tour consiste en que te subís a unos camiones cuatro por cuatro que cruzan en algo parecido a un ferry miniatura (que gracias a dios flota) a la que los australianos llaman la Isla de arena más grande del mundo. 


Si, es toda de arena  aunque obviamente tiene unos bosques de vegetación súper tupida dentro de  ella.  Conocimos el Lago Macquenzie en el medio de la isla, con un agua cristalina y turquesa espectacular y luego  recorrimos durante todo el día la isla arriba del camión (que no saben lo que saltaba!!!! Todavía estamos buscando los riñones que perdimos a los 5 minutos de excursión) , pasando por diferentes playas, barcos naufragados que quedaron en la playa de la isla y  algunas otros arroyitos y riachos …..








Resumámoslo así …  el paseo muy lindo al comienzo, hasta con algo de adrenalina, pero se te pasa a los minutos de estar en la isla … estar todo el día en el camión fue demasiado, el calor se los regalamos y lo que seguro era lo mas grande del mundo era el tamaño de los mosquitos y tábanos que nos picaban cada vez que nos bajamos en algún punto de la isla. Buenas placas y paisajes pero ambos coincidimos que de todas las excursiones que hicimos esta sin dudas fue la peor.


Al día siguiente nuevamente en la ruta para conocer Brisbane e intentar  sacar la visa para la India (esta es una de las tareas que nos toca hacer durante el viaje porque al ser tan largo no podés sacar las visas  con tanta anticipación entonces algunas si  ó si tenés que tramitarlas durante el recorrido) pero fracasamos porque los tiempos del tramite eran demasiado largos y no daban los días que nos quedaban en Australia. Entonces aprovechamos para recorrer Brisbane (una de las grandes ciudades de Australia) que sinceramente nos encantó. 


Recorrimos el South Bank donde está lleno de restaurantes y con una pileta/playa  a orillas del río que es muy linda. Luego nos subimos al ferry para pasar por debajo del puente histórico y  luego recorrer toda la ciudad por el rio que la corta casi de punta a punta. De un lado es una especie de microcentro muy moderno con grandes edificios y zona de oficinas y del otro la zona residencial, con edificios y casitas muy pintorescas.





Despues de la cervecita de rigor, acompañada con algo de comer, agarramos ruta rumbo a la ciudad donde ibamos a dormir. Surfers Paradise ... que decirles... Magestuoso!!! playas soñadas, una costanera hecha a pleno y mucha onda por todos lados!!!!








Nuevamente arriba de la campervan para manejar hasta Nimbin, una ciudad hippie en medio de las montanas que la Lonely recomienda pasar a conocer y allá fuimos.

Es algo que intenta ser una pequeña ciudad con un centrito de dos o tres cuadras con negocios que venden hierbas de todo tipo (había yerba Taragui !!!), libros, elementos esotéricos y algunas cosas que vendrían a ser algo así como artesanías, pero sin dudas lo mejor son  los personajes y personajotes que habitan ese territorio… por nuestra seguridad no les sacamos fotos, aunque creemos que nunca se hubieran dado cuenta por su estado… Ah !!! y un museo hippie, llamado el museo de la serpiente... una onda y gente muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver en Australia. 








Después de esta peculiar parada, acompañada de un almuerzo digno…,  seguimos camino a Port Stephens en búsqueda de la pesca del blue Marlin y no solo llegamos al punto perfecto de pesca, sino también al momento exacto de la temporada, a tal punto que había lo que le llaman el Grand Slam del Marlin… con lo cual todos los charter de pesca estaban en plena competencia por una semana …. Resultado: nuevamente se nos negó porque la única forma era alquilar un barco solo para nosotros … y bueno… una cosa es irte de sabático y otra es además de no laburar alquilarte un barco para vos solo ….

Descartada la pesca del marlín aprovechamos para conocer bien la zona, almorzar en el waterfront de la ciudad (hacen unos camarones apanados que no saben lo ricos que son ¡!!!), recorrimos sus diferentes playas, buscamos un camping a orillas del mar desde el punto exacto para ver el atardecer y llegada la nochecita nos quedamos tomando unos ricos vinitos acompañados de la infaltable picada y… lo mas importante y plato principal…: Milanesas!!!(si, si, made in la casa rodante y no saben lo ricas que quedaron!!).





Una mañana mas y de nuevo la ruta, esta vez camino hacia las Blue Mountains ya más cerca de Sydney.

Las Blue Mountains están en el parque Nacional que lleva el mismo nombre, y que abarca dos ciudades que están a 15 kilómetros una de otra. Es un cordón montañoso súper alto que forma un importante cañón lleno de miradores para sacar buenas placas y admirar un rato el paisaje. Que decirles… nuestra vieja amiga, la lluvia, nos rastreo hasta encontrarnos y no tuvimos tanta suerte con el tiempo pero  pudimos hacer alguna que otra caminata y mirar desde los lookout diferentes  paisajes muy indos.







Y así llegamos a nuestro último destino,  nuestra última parada en Australia; Sydney.

Después de lo difícil que fue encontrar un camping donde parar (hay solo dos en todo Sydney), estacionamos la campervan y decidimos  movernos  en bus, tren y ferry por la ciudad (andar en semejante camión en las grandes ciudades no es recomendable para el stress y nuestra salud mental).

Como a los dos siempre nos llamó mucho la atención esta ciudad decidimos dedicarle tres días para caminarla y conocerla lo más posible.

EL primer día pasamos a visitar el Opera, lo primero que nos sorprendió es que nosotros nos lo imaginábamos con sus conocidos techos de un color blanco brillante y mas allá que es increíblemente lindo, sus techos son de color arena, y el edificio en si lejos de ser moderno es más bien ochentoso. Justo frente al opera esta el clásico puente así que aprovechamos para sacamos unas lindas fotos con ambos,  caminamos por los Botanic Gardens, subimos a la Torre mas alta con unas vistas muy lindas de toda la ciudad, conocimos el Domo, la catedral de St Mary y varios lugares más. Caminamos y caminamos y caminamos hasta sacarnos las ganas de explorar Sydney y caímos rendidos en el colectivo que nos llevo  de vuelta al camping y dignamente gateamos hasta la cama.




 









El segundo día, como aparentemente no podía ser de otra manera, llovió todo el tiempo,  después de llegar al centro de Sydney  nos tomamos un ferry que nos llevó al Luna Park (un parque de diversiones)  y luego al Darling Harbor donde caminamos bajo la lluvia e hicimos un stop en el  Hard Rock para devorar un Jumbo Combo acompañado de cerveza. 








 Retomamos el ferry hasta Manly Beach (una pequeña ciudad con playa a 40 minutos de Sydney), caminamos las 4 ó 5 cuadras del centro y como no paraba de llover optamos por un rico café en un barcito frente a la playa  donde comenzamos a planificar  el próximo destino: China.


En el ultimo día, visitamos Bondi Beach que es la playa icono de Sydney, donde tomamos un rato de “sol” (entre nos… estaba bastante nublado pero igual había que aprovechar porque después se nos viene el invierno ¡!!!!) y antes que nos lloviera de nuevo nos fuimos en busca de un car wash para dejar lista la campervan para entregarla al día siguiente …bue el lavadero nunca apareció así que directo al camping para hacerle algo así como una ducha francesa, suficiente para que quedara presentable, y demás cosas de rigor para devolver la casa rodante en condiciones, porque bien tempranito a la mañana siguiente volábamos rumbo China.





Así dejamos Australia, donde recorrimos 9.783 Km (si, un número importante  de kilómetros en semejante camión y sin accidentes ni multas !!)

Que decirles de nuestros casi 40 días de Australia… sin dudas primer mundo al 100 %, con todo pensado,  tal vez con menos preparación para el turista extranjero (si lo comparamos con New Zealand), un país súper cosmopolita,  civilizado, respetuoso, donde las clases sociales conviven en los mismos lugares sin problemas ni restricciones, en definitiva, un lugar espectacular para conocer.

viernes, 16 de marzo de 2012

Kilómetros y más kilómetros…..para llegar al sol !!!

Un par de días sin publicar y se pensaban que se habían librado de nosotros…??? O peor aún, se creyeron que nos habíamos olvido de Uds?? Nada de eso, acá van un par de líneas que explican mejor que nosotros en que anduvimos…

Cansados de los días nublados que nos venían tocado en el sudeste de Australia y porque al mal tiempo buena cara, tuvimos que reprogramar una vez más nuestro itinerario. El pronóstico para los próximos días no era para nada alentador así que decidimos cambiar los planes y dejar Sydney y sus alrededores para el final.  Claro que las distancias en Australia son un poco largas, con lo cual manejamos unas cuantas horas (básicamente un día entero) algo así como 900 kilómetros hasta llegar a Port Stephens donde un poco destruídos paramos a hacer noche.  



Dormimos un par de horas y a la mañana siguiente retomamos camino a  nuestro destino: Byron Bay, en la Gold Coast, algo así como la Carilo de esta zona de Australia. Una ciudad costera pequeña, pero bastante top donde la gente bien de Brisbane llega con sus tablas de surf a pasar los fines de semana.  Y puta que  valió la pena el desgaste de tanto manejo porque pudimos disfrutar de dos días de playas espectaculares.



Llegamos a la tardecita con el suficiente tiempo para tirar la casa rodante al lado del mar y salir corriendo a tomarnos unas cervecitas en la playa, a pleno Sol y rodeados de surfers barrenando unas olas espectaculares, claramente cuando quisimos ir al camping estaba “fully booked” por lo que muy preocupados y tristes decidimos volver a la playa a tomar otras cervezas mientras pensábamos donde podíamos pasar la noche. Como no se nos ocurrió nada, nos fuimos a hacer un trekking hasta el punto más al este del continente australiano, donde vas subiendo hasta un faro con unas vistas impresionantes del atardecer.





De regreso se nos fue haciendo de noche mientras bajamos por un caminito que va cruzando un bosque y al llegar como era una noche de luna llena increíble,  optamos por hacer una rica carne asada en las barbecues que hay al costado de la playa.  Simplemente fantástico !!!

Y si bien no tenemos fotos para mostrarles, acá tenemos que hacer un alto para sacarnos el sombrero y envidiar un rato a los que viven en el primer mundo. Para que se lo imaginen la cosa es así: la calle que va rodeado la playa, está sembrada de BBQ (algunas son a gas y otras son eléctricas y funcionan con paneles de luz solar) obviamente publicas y gratuitas, con sus correspondientes piletas para lavar y mesas de pic nic en frente para qué cada uno llegue con su familia, amigos, o por qué no, con la minita que te queres conquistar en una cena romántica frente a mar. Y así es, cada grupo llega, se instala en una mesa, algunos con música y birras; al lado otros en familia y charlando, usan la BBQ, cocinan,  lavan, se sientan a comer y obviamente dejan todo impecable antes de irse para que el que sigue la encuentre lista para usar. Nada mas que decir … solo soñar que algún día nuestra costanera pudiera tener algo parecido….


En fin volviendo a lo nuestro, claro que entre cervezas, faros, atardeceres, playa y luna llena, se nos vino la noche y no teníamos donde dormir, entonces con un cruce de miradas all-inistico nos dijimos… y si  vamos a tomar una cervecita al centro de la ciudad? Y daaaaaaaaaaaaaaaleeeeeeeeeeeee !!!!!  Así fue que terminamos de tomar las cervecitas, fuimos por un helado y después estacionamos la campervan en una calle cercana a la playa para dormir un rato.

Al día siguiente, luego de un delicioso desayuno en la playa, cuando el sol se puso heavy (el sol Australiano te liquida !!!!)  tomamos ruta para pasar por Brisbane rápidamente (la pensamos visitar de regreso junto con Surfers Paradise)  hasta llegar a Noosa Heads en la Sunshine Coast obviamente a tiempo para ver el atardecer y claramente directo a la playa a tomar los últimos rezagos de sol y luego al camping a orillas de la desembocadura del río con el mar. 


Noosa es una ciudad espectacular, montada sobre un laberinto de ríos que se van entrecruzando hasta llegar al mar, muchos canales, pequeños edificios y casas construidos con pequeñas playas (parece un country pero público ¡!!!), pero lo  más característico fue la cantidad de rotondas que tiene la ciudad; miles ¡!!!!!  Sin GPS es imposible  de conocer.


Esa noche y gracias a nuestros vecinos de camping, un matrimonio australiano, tuvimos una nueva re planificación de itinerario. Nos preguntaron qué íbamos hacer y siguiendo sus consejos  tachamos la mitad de las ciudades y  las cambiamos por otras tantas…  nos recomendaron ir aún más al noroeste para poder hacer mejores buceos y conocer playas de la barra de coral haciendo centro en ciudades mucho mas pequeñas, evitando las típicas mega ciudades repletas de gente, semáforos, embotellamientos y demases…).


Sabemos que venimos bastante atrasados con la escritura, pero acá los vamos a interrumpir nuevamente con otra reflexión… algo que se repite y que nos viene llamando mucho la atención desde que empezamos esta rutina de camping en New Zeland y ahora en Australia, es la cantidad de gente grande en motorhome, con sus kayak, o con sus tráiler con la lancha para salir a pescar, que pasan semanas y meses recorriendo estos lugares. Este matrimonio no era la excepción, tendrían alrededor de 60 años, su kayak para dos personas, y se habían tomado unas semanas para conocer esa parte de Australia. El recorrido que nos propusieron fue en base a uno de sus últimos viaje que habían hecho hace poco, donde habían estado 3 meses recorriendo el noreste de Australia. Lo llamativo es la calidad de vida que tiene la gente grande en estos países… no estábamos sentados frente a un matrimonio top de australianos, eran una pareja mas entre tantas otras, que estaban usando su tiempo de retiro para conocer su país, con la suficiente salud para estar arriba de su kayak remando por horas y armando y desarmando un caravan y su tráiler en cada parada y usando el tiempo de la sobremesa para hablar por celular con sus hijos para contarles en donde andan y para preguntarles a los nietos como les está yendo en la escuela… Nuevamente nada que decir… envidiable…


Bua, ya pueden sacarse esa imagen de de la cabeza, porque fotos no tenemos y salvo que vengan a Australia difícilmente la puedan ver por estos días… así que mejor los llevamos a nuestra caminata del día siguiente de la que si tenemos fotos…


Uno de los destinos importantes que la Lonely nos marcaba era dentro del Noosa National Park y hacía allí fuimos para conocerlo. Después de un trecking de casi 10 kilómetros por el bosque del parque nacional, a pleno rayo del sol (hacía como 35 grados !!!) y atravesando unos lugares con unas vistas increíbles, llegamos a una playa en Alexandría Bay, inmensa, lindísima y casi desierta (casi, porque que el  Bonus Track que no nos conto la Lonely es que nos íbamos a encontrar con más de un viejo solitario caminado por la orilla del mar en pelotas, pero ojo, con sombrerito para protegerse del sol).




Para despedirnos de Noosa, antes de agarrar ruta, pasamos a meternos al mar en la última playa que nos faltaba conocer de la ciudad y seguimos con nuestra travesía hacia el noreste del país.



Esta vez y gracias a la recomendación de los señores del camping, nos tocaba manejar unos cuantos kilómetros (cerca de 1800!!) con lo cual lo tomamos con calma (recuerden que andamos en un camión y que no se puede pasar de los 100 Km por hora de velocidad ¡!!!!!)  Así que hicimos una parada en Gin Gin, en un camping de pescadores a la orilla de un lago, que acompañamos con unas costillas de cordero espectaculares!!!)  y bien tempranito seguimos camino sin parar rumbo al norte.

Todo el camino está plagado de plantaciones de caña de azúcar.  Es increíble la cantidad de kms y kms de plantaciones, parece que desde Australia sale azúcar para todo el mundo!!  Gracias a una importante  tormenta estuvimos obligados a parar al costado del camino para hacer noche en una “rest area”  (son lugares especialmente diseñados al costado de las rutas para que descanses cuando te da sueño, “stop, revive, survive”). Nos levantamos tempranito y volvimos a agarrar ruta, después de manejar otros 900 kilómetros llegamos a nuestro destino final en Port Douglas (la ciudad más cercana a la Gran barrera de coral)  para descubrir donde quedaba el camping, rezar que nos admitieran a pesar de la hora y desmayarnos hasta el día siguiente.

A la mañana el calor y la humedad nos dieron la bienvenida a las tierras de la barrera de coral …. después de hacer una pequeña caminata por el puerto y la ciudad, nos fuimos a la playa que nos quedaba a dos cuadras de nuestro camping.  

Y vaya sorpresa que nos pegamos !! Antes de llegar a la playa había todo tipo de carteles que indicaban que había aguas vivas (y claro, pensamos… como en todos lados, pero acá por lo menos te avisan!!) pero eso no era nada, los carteles también te advertían que no solo había aguas vivas, sino que también había cocodrilos !!!  Si, si, así como lo escuchan, 40 grados de calor, unas playas hermosas y casi que no te podés meter al agua !!!!

 





Bajamos a la playa y cuando todavía no habíamos salido del asombro del cartel de los cocodrilos y de las botellas de vinagre que te ponen en caso de picadura, nos encontramos que desde la orilla nacía un gran cuadrado de flotadores plásticos blancos que  son el perímetro de una red muy finita que ponen para que te puedas meter al agua en una especie de pileta  protegida. Señalada con banderas y un guardavidas que está ahí para ir actualizando una especie de termómetro que va marcando la posibilidad de que igualmente haya aguas vivías dentro de la red, y para curarte en el caso de picaduras.



Al día siguiente había llegado el momento!! Tantas horas de manejo y tanto esfuerzo para estar en la barrera de coral empezaron a cobrar sentido.. bien tempranito nos pasaron a buscar por el camping para hacer  un tour de todo el día buceando en la gran barrera de coral.  Simplemente fantástico !!! Agua cristalina, a 30 grados sin necesidad de casi ningún tipo de traje (el casi, es porque lo que te dan es un traje de protección por las aguas vivas)  peces de todos los colores que se puedan imaginar, algún que otro tiburón y tortuga,  fue muy lindo (aunque a los dos nos gustó más el  buceo de la Polinesia!!!). Un poco de sol en la cubierta del barco, agua azul y cristalina por todos lados  y a última hora volvimos a Port Douglas.
 




 
Y bue, una nueva mañana y de vuelta a la ruta.. ahora empezábamos a bajar de regreso hacia Sydney, aunque esta vez pinta mucho más placentero porque vamos a ir parando en todas las playas y lugares interesantes sin tener que manejar tanto!!!

La primer parada fue en Palm Cove Beach, una muy muy linda playa  aunque con el mismo problemita de los cocodrilos y aguas vivas… y si, los corrales del flotador blanco empezaron a ser parte del paisaje habitual de  toda playa de la zona.




La siguiente escala fue en Cairns, la ciudad mas importante del Noreste de Australia, es como la base de todos los tours que hay hacia la gran barrera de coral y lo loco es que es una ciudad que no tiene playas. Si, si, como lo leen, tiene una gran costanera pero sin playas, y como hace mucho calor todo el año, en el centro de la ciudad y contra la costa existe una gran pileta (o piscina) pública donde todo el mundo va a meterse y refrescarse a lo largo del día.  Es como un parque, con barbecues a los costados, lugares para hacer camping, una playita de arena, y aunque les parezca mentira el agua está limpia, cristalina y fresquita.  Si, si, mas cosas del primer mundo que son difíciles de entender para nosotros.




Esa noche, y después de algo mas de 40 días de casa rodante decidimos dormir en hotel para poder quedarnos en el centro y disfrutar del sábado a la noche saliendo a cenar y tomando unas cervecitas  por ahí. Como explicarles la sensación de volver a dormir en una cama y de tener un baño para nosotros solos!!! La emoción no nos dejaba decidir si meternos en la cama, si pegarnos una ducha, si prender el plasma de 47 pulgadas de la habitación y lo peor… teníamos que dejar ese templo del descanso para irnos a caminar por el centro!!!   

A pesar del plasma, la cama, la ducha y otros etc´s, firmes como rulo de estatua estábamos caminando por la costanera en busca de nuestra cena, cuando nos llamo la atención algo muy particular, un chillido bastante fuerte que venía desde arriba y que no era ningún tipo de pájaro conocido, miramos hacia la copa de los árboles y estaba plagado de murciélagos gigantes, si, si, alguna vez los habíamos visto en Temaiken pero de ahí a que vuelen al lado tuyo es toda una gran diferencia….. Extrañamente parecíamos ser los únicos sorprendidos con la situación, mientras turistas y murciélagos comparten amistosamente la noche de Cairns…


A la mañana siguiente y después de pasar por un shopping que tiene muchos outlets de marcas conocidas (unas pequeñas compras en quicksilver de lycras y ropa para protegerse del sol) seguimos nuestro camino hacia Townsville para hacer noche y empezar nuestro recorrido por las islas mas paradisiacas de la costa este de Australia.